En la audiencia del día de hoy, en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, se presentó a prestar declaración indagatoria el ex Secretario de la SIDE, Hugo Anzorreguy. Hasta el momento, no se había sentado en la sala de audiencias por «cuestiones de salud». Sin embargo los peritos médicos indicaron que Anzorreguy estaba en condiciones de declarar y es por eso que el Tribunal lo citó.
Ni bien se sentó en el banquillo para prestar declaración afirmó «por recomendación de mis médicos, no voy a declarar».
Es por eso que se leyó el descargo que, por escrito, el ex SIDE presentó durante la etapa de instrucción. En el mismo, Anzorreguy declara haber autorizado los u$s400.000 de los fondos reservados de la SIDE por pedido del entonces juez de la causa, Galeano. Según aclaró, el ex juez le había manifestado que ese dinero iba a ser entregado a Carlos Telleldín con el objetivo de garantizarle seguridad a su familia. Sin embargo, Anzorreguy no da explicaciones sobre algún operativo que se haya realizado para proteger a la familia de Telleldín, ni tampoco afirma haberse cerciorado de que efectivamente el dinero se haya utilizado para tal fin.
Por otro lado, la defensa de los ex fiscales Mullen y Barbaccia realizó un planteo dilatorio, que no tenía asidero alguno. El pedido consistía en que los ex policías bonaerenses, querellantes en este juicio, no declararan en calidad de testigos, con el argumento de que están imputados en otras causas.
Frente a esto, los abogados de las querellas de los policías, del Ministerio de Justicia y de Memoria Activa, pidieron al Tribunal el rechazo del planteo, resaltando la centralidad de los testimonios de los policías para la causa y señalando que la oportunidad para requerimientos de esa índole estaba ya agotada.
El Tribunal deberá expresarse sobre este planteo en los próximos días.
Con la presentación de Hugo Anzorreguy se dio por concluido el recibimiento de indagatorias. Los acusados. sin embargo, podrán ampliar sus declaraciones cuando lo deseen. Comienza, ahora, la etapa de declaraciones testimoniales.
Lamentamos profundamente que hayan sido muy pocos los imputados que accedieron a declarar y, muchos menos aún, los que aceptaron contestar preguntas. Consideramos que estas oportunidades son fundamentales para que los responsables del encubrimiento digan, de una vez, la verdad y logremos acercarnos a aquello que buscamos hace más de 21 años.