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Audiencia N°44 – 7/7/2016

El Juzgado Federal 9 estaba a cargo del ya destituido juez Juan José Galeano. Entre la enorme cantidad de empleados que tenía se encontraban Gastón Bentancour y Mariana Ércoli, declararon en esta audiencia 44 del juicio por encubrimiento. 

Al momento de la investigación del atentado, ambos tenían cargos menores pero su trato con la causa era diario. Aún así no pudieron dar precisiones sobre la investigación. «No lo recuerdo» fue la respuesta a todo lo referido a formas de trabajo, temas de las reuniones, organismos intervinientes, presencia de los fiscales y otros funcionarios del gobierno. Y, como si fuera poco, Tanto Ércoli como Bentancour aún mantienen su trabajo en el mismo juzgado.

Cuando en 1999 Gastón Bentancour pasó a ocuparse -primero como escribiente interino y luego como prosecretario- de las pistas internacionales relativas a grupos terroristas, no tenía, según admitió, ningún tipo de conocimiento sobre el tema. De modo que, dijo, «lo aprendía en el momento». Contaba con la ayuda del mismo juez Juan José Galeano, quien le proveía libros sobre terrorismo en inglés y francés, conocimientos con los que contaba para la investigación.

También contó sobre la cantidad de trabajo que «era mucha», por la que asistían a Tribunales «feriados y fines de semana», y de la falta de recursos del juzgado al punto de que cada empleado se había comprado su computadora.

La tarea de Ércoli era, según dijo, «aburrida» ya que se trataba de ordenar los cassettes y transcripciones de escuchas telefónicas que llegaban desde la Dirección de Observaciones Judiciales de la exSIDE. «También hacía fotocopias de todo pero no pude enterarme de lo que pasaba», contó cuando le pidieron precisiones sobre lo que ocurría en la oficina.

Los dos testigos recordaron sin detalle una reunión que se llevó a cabo con personal del juzgado y los funcionarios del gobierno que participaban de la Comisión Bicameral de Investigación del atentado. «Hice fotocopias de textos que iban a presentar en ese encuentro, con respuestas a todos los temas», dijo Ércoli pero cuando le preguntaron cuáles eran, no mencionó ni uno.  La misma respuesta dio sobre lo tratado en dicha reunión. «Los senadores discutían y le hacían preguntas al juez. No sé sobre qué».

Las cámaras del juzgado

Muchas de las preguntas apuntaron a las grabaciones que se realizaban con cámaras ocultas en los despachos del juzgado, como la negociación entre Galeano y el último poseedor conocido del motor de la Trafic encontrado en la AMIA, Carlos Telleldín. Pero ninguno de los testigos admitió haberlas visto. «Se decía que estaban pero cuando yo llegué las habían sacado», explicó Bentancour. Mientras que Mariana Ércoli aseguró que había cámaras y micrófonos en el despacho de Susana Spina (secretaria) y en otro que no recordó a quién pertenecía. «No sé quién ni porqué las pusieron. Sé que los videos se guardaban en una caja fuerte y que algunos luego los quemaron», expresó.

Próxima audiencia

Por una licencia del juez Néstor Costabel y la feria judicial, las audiencias se retomarán recién el 4 de agosto, cuando se cumpla un año del inicio del juicio por el que ya pasaron 57 testigos.

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