El día de hoy, en la quinta audiencia del juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, se continuó con las declaraciones indagatorias a los acusados.
En primer lugar, Carlos Castañeda se negó a declarar y, luego, Jorge «Fino» Palacios sí accedió a hacerlo y negó todos los cargos que se le imputan. Además aclaró, respecto a su llamado telefónico a Kanoore Edul previo al allanamiento de su casa en la calle Constitución, que esos llamados eran habituales en procedimientos de la policía, ya que se avisa a donde se va a allanar para «evitar llamar a un cerrajero». Nada explicó de las casi nueve horas que transcurrieron desde la órden de allanamiento hasta hacerlo efectivo.
También decidieron prestar declaración los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. Ambos, de forma aparentemente guionada, comenzaron y terminaron sus discrusos con las mismas frases y, en muchos momentos sus palabras parecían el alegato que nunca llegaron a hacer en el Juicio Oral AMIA I (habían sido echados del juicio previo a esa instancia). A su vez, los acusados hicieron especial énfasis en la responsabilidad que les cabe de prestar declaración para explicar sus acciones en tanto funcionarios públicos. Sin embargo, y en contradicción con su planteo, los imputados no accedieron a responder preguntas.
En último lugar, y respecto a la declaración del acusado Barbaccia, la querella del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos pidió al Tribunal, conforme al artículo 378 del Código Procesal Penal, que le permitiera marcar una contradiccíón que el imputado había cometido en su descargo del día de hoy respecto a su declaración en la etapa de instrucción. Sin embargo el Tribunal no dio lugar a ese pedido.
Estuvieron ausentes en la audiencia alegando cuestiones de salud Ana Boragni, Juan Anchezar, Hugo Anzorreguy y Carlos Menem.
El juicio continúa el próximo jueves 17 de septiembre.