Memoria Activa continuó hoy con su presentación final ante los jueces del Tribunal Oral Federal 2, en la cual se explicaron las responsabilidades de los trece imputados por el encubrimiento del atentado a la AMIA.
En esta oportunidad, el abogado de la querella, Rodrigo Borda, trató una de las principales irregularidades cometida en la investigación: el pago ilegal a Carlos Telleldín en el marco del armado de una pista que sabían falsa, que vinculaba a policías bonaerenses con el ataque terrorista.
Como no existían pruebas concretas que acreditaran que el vendedor de autos Carlos Telleldín le había entregado la camioneta usada como cochebomba a un grupo de policías de Lanús, el ex juez de la causa, Juan José Galeano, le ordenó a un comisario de la policía de la Provincia que reuniera elementos contra la Brigada de Lanús.
Para ello, el ex juez lo autorizó a tomar declaraciones testimoniales a los mismos policías que ya estaban siendo investigados por extorsiones a Telleldín. “Galeano creó una causa paralela para que declaren como testigos personas que estaban imputadas en la causa AMIA principal y conseguir elementos para construir de manera espuria la pista policial”
De este modo, con dichos de testigos-imputados presionados, se lograron incorporar datos falsos al expediente que le dieron sustento a la nueva versión armada para cerrar de una vez la causa con culpable inventados. El broche de oro sería la declaración comprada con 400 mil dólares del Estado a Telleldín, en la cual acusó a los policías de llevarse la trafic.
Dicho pago se negoció previamente en el juzgado y fue grabado clandestinamente por Galeano. El video se difundió luego en los medios de comunicación y allí se pudo ver cómo Telleldín discute con Galeano la cifra que le pagarán y pregunta “¿este quién es?” cuando se le acercan las fotos de los policías bonaerenses para que los identifique. Ante esa reacción de Telleldín, quien claramente no conocía a quienes luego acusaría de llevarse la camioneta, Galeano le señaló -se ve claro en la grabación- al policía al que debía acusar.
Como si esto fuera poco, el ex juez federal grabó también la parte en la que Telleldín afirma que se llevará el dinero a Uruguay para evadir impuestos.
Todo esto ocurrió con el conocimiento y participación de la fiscalía de Eamon Mullen y José Barbaccia y con “la espalda” que tenía en su momento Galeano “para manejarse con total impunidad porque tenía cobertura política y de la dirigencia comunitaria judía”. Es que Beraja, agregó Borda, “está pegado en todos los momentos de la operación del pago y su encubrimiento. Ni el Ministerio de Justicia se animó a pedir su absolución y aparte quizá que no era amigo”, ironizó en referencia al claro amiguismo del ministro de Justicia con Mullen y Barbaccia, para quienes la querella estatal pidió la absolución.
Los investigadores que sí se opusieron a la pista policial pertenecían al sector 85 de la vieja SIDE, según las declaraciones de los ex agentes de Inteligencia especialmente de Antonio Stiuso. Desde allí sostenían que no existían elementos que probaran la entrega de la trafic a policías bonaerenses y esa postura se la comunicaron en reiteradas ocasiones al ex juez Galeano. Es decir, más pruebas de que la acusación a los ex policías fue falsa y cien por ciento deliberada. “Galeano miente en la pista policial. Esto es claro”.