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Audiencia N°38 – 6/6/2016

En una nueva audiencia del juicio por encubrimiento declararon tres policías de la Federal que se incorporaron a la División Protección al Orden Constitucional (POC) a raíz del atentado a la AMIA.

Si bien no queda claro si fue el entonces juez Juan José Galeano quien los designó personal y especialmente para la investigación (como hizo con Jorge «Fino» Palacios y su equipo), los dos primeros testigos contaron que conocían a Galeano desde antes del atentado y fueron asignados al POC para la causa AMIA, a pesar de haber estado procesados en varias causas con anterioridad al atentado.

Una de las imputaciones que, según admitió, recayó sobre Carlos Heise, el primero en declarar, era por el delito de falsedad ideológica. Es decir, haber puesto datos falsos en una declaración u otros escritos. De esto se desprende que el currículum del agente policial no fue relevante para designarlo en el POC como una de las personas encargadas de tomar declaraciones y realizar transcripciones relativas a la causa AMIA. 

Aún así, Carlos Heise admitió estar en desacuerdo con la forma en la que se trabajaba en el POC y que, por lo tanto, se limitó durante meses, a permanecer en la oficina. Se refirió, por ejemplo, a la manera en la que ingresaban detenidos: sin previo aviso, como Carlos Telleldín y Ana Boragni. «Los traía la gente de Palacios pero no nos avisaban a nosotros», contó. 

También hablaba de la pista que apuntaba a Alberto Jacinto Kanoore Edul y su relación con Telleldín y el atentado. «Le tomamos declaración, había información. A mi me gustaba Kanoore Edul pero a dónde fue a parar, no sé», admitió y explicó a su vez que si bien intentó transmitirle la importancia de la prueba a su superior Carlos Castañeda, al entonces Juez Galeano y a los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, no se continuó con esa línea de investigación. «No me dejaron investigar», concluyó.

Por otro lado, Heise dio a entender que, si bien no se metía en el tema, cuando se analizaban escuchas telefónicas se buscaban los casetes en la Secretaria de Inteligencia del Estado (SIDE) y luego se devolvían, en muchos casos, para ser re-grabados. Es decir, se reutilizaban los casetes con pruebas. Esto es importante, además, porque en ese contexto se investiga la desaparición de casetes, delito que se le imputa a Jorge «Fino» Palacios y a Carlos Castañeda, jefe del POC.

Esto fue también confirmado por los dos testigos siguientes, José Portaluri y Humberto Almerich. Este último era quien se encargaba, de hecho, de transportar los casetes de una dependencia a la otra y de su testimonio se desprende que si bien la SIDE emitía un recibo cuando entregaba los casetes con escuchas al POC, no se dejaba constancia de la devolución de los mismos.

José Portaluri, por su parte, recordó haberle tomado declaración a Alberto Jacinto Kanoore Edul y no creerle «ni una palabra». Sin embargo no recordó si su opinión en torno a ese testimonio llegó al entonces juez Galeano, con quien dijo haber compartido causas previas al atentado y de quien juró «con la paz absoluta de las seguridades» no haber recibido pedidos para desviar la investigación.

Por último, cuando le preguntaron por la detención y declaración de Carlos Telleldín y su ex esposa Ana Boragni, dijo no recordar muchos detalles, a pesar del esfuerzo solicitado por la defensa de la imputada Boragni. Cuando le tocó declarar en este juicio, la ex mujer de Telleldín denunció haber recibido un fuerte maltrato por parte de quienes le tomaron declaración en el POC. Pero sobre ello,  Portaluri no dijo ni una palabra.

La próxima audiencia continuarán las declaraciones testimoniales  de policías de la Federal.

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