A 40 audiencias del comienzo del juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, iniciado el 6 de agosto de 2015, declararon como testigos dos agentes (o ex agentes, no se sabe) de la Secretaría de Inteligencia del Estado que estuvieron involucrados en la causa.
A pesar del decreto que en 2003 relevó al personal de inteligencia de la obligación de guardar secreto, el Tribunal Oral Federal 2 desalojó la sala previo a comenzar. Sólo pudieron quedarse querellantes, Fiscalía e imputados. En este sentido, no se pueden brindar datos sobre el contenido de lo declarado.
Uno de los testigos -que declaró durante toda la mañana- era director del área de Observaciones Judiciales y el otro agente estuvo a cargo de la Dirección de Contrainteligencia desde 1990 hasta 1999, donde trabajaba Horacio Antonio Stiuso. Como su testimonio -que duró más de dos horas- no terminó, el Tribunal dispuso se continúe el próximo jueves.
Ambas declaraciones fueron muy extensas y contribuyeron a la hipótesis de la querella de Memoria Activa sobre el encubrimiento. Además, pusieron en evidencia diversas irregularidades en el manejo de pruebas y en la actuación de organismos del Estado en la investigación del atentado a la AMIA.
Como es sabido, los agentes estaban a cargo, en última instancia, del jefe máximo de la ex SIDE, Hugo Anzorreguy, quien está imputado en este juicio por encubrimiento, peculado y abuso de autoridad.
Para la próxima audiencia, del jueves 23 de junio, se espera también la declaración de otro agente de la SIDE y de Marcelo Martin, un policía federal que trabajó en el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA).