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Discurso de Memoria Activa – 2014

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18-7-2014 Plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia, por Diana Malamud en representación de Memoria Activa.

20 años. Hoy se cumplen 20 años del atentado a la AMIA. Hoy se cumplen 20 años del asesinato de nuestros familiares y amigos. 20 años desde que cambió la geografía de nuestro país. 20 años de pilotes de cemento frente a las instituciones judías.

Diana 2014 Pasaron 20 años desde el día en que nuestras vidas quedaron partidas por la mitad. 20 años que separan el antes y el después. 20 años de lucha. 20 años de memoria. 20 años de falta de justicia.

Hoy se cumplen 20 años del peor ataque terrorista que sufrió nuestro país, y todavía sigue impune.

Como todos saben, la Causa AMIA, o mejor decimos la FARSA AMIA, se divide en dos causas: la causa principal AMIA o FARSA PRINCIPAL AMIA y la FARSA ENCUBRIMIENTO.

La FARSA PRINCIPAL es la que investiga el atentado propiamente dicho, es decir, quiénes, cómo y por qué el 18 de julio de 1994 volaron la sede de AMIA/DAIA.

La FARSA ENCUBRIMIENTO nace en el año 2004 a partir del juicio oral en el que el TOF3 consideró que la FARSA PRINCIPAL era nula desde el día uno y que todo había sido “un armado al servicio de políticos inescrupulosos”. Entonces ordena investigar a todos los que participaron de ese armado y son responsables de que hoy no tengamos siquiera algo cercano a la verdad.

La FARSA PRINCIPAL AMIA se encuentra hoy más o menos como hace 19 años y medio, es decir, se supone que miembros del entonces gobierno de Irán, x diferentes hipótesis que ya hemos explicado repetidamente en esta plaza, planearon el atentado. Todos ellos tienen pedido de captura de INTERPOL y serán juzgados el día que se entreguen, o sea, nunca.

La FARSA PRINCIPAL AMIA, esa pseudo investigación que empezó con Galeano y continuó con Nisman, no avanzó ni descubrió ni probó a la fecha absolutamente nada.

La FARSA ENCUBRIMIENTO, que cayó en manos del Juez Ariel Lijo, por un lado procesó, entre otros, al ex presidente Menem, al ex secretario de inteligencia Anzorreguy, al ex juez Galeano, a los ex fiscales Müllen y Barbaccia, al ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, al Fino Palacios, a Telleldín, todos ellos acusados de haber pagado o cobrado 400000 dólares de los fondos reservados de la SIDE para desviar la investigación y así poder cerrar la causa con algunos presos. En el año 2013, el juez elevó esa parte de la causa a juicio oral.

Ha pasado un año y todavía el tribunal no ha fijado fecha de inicio para el juicio

La FARSA ENCUBRIMIENTO, por otra parte, incluyó la acusación a los secretarios del juzgado de Galeano, algunos policías y el ex ministro de Menem, Carlos Corach. El juez Lijo dictó el mes pasado el sobreseimiento de todos ellos bajo el argumento de que actuaron bajo “OBEDIENCIA DEBIDA”. Lamentablemente los argentinos conocemos demasiado bien lo que esto significa.

La FISCALÍA ESPECIAL AMIA, a cargo del Fiscal Alberto Nisman, fue creada para darle impulso a la causa después de lo dictaminado por el TOF 3 en el juicio oral.

Esta FISCALÍA ESPECIAL debía investigar ambas FARSAS, pero finalmente decidió que debía entender sólo en la PRINCIPAL, probablemente porque los acusados están a 13.778 km de distancia y eso debe ser bastante conveniente.

Tal vez se llame FISCALÍA ESPECIAL porque de verdad es ESPECIAL, ESPECIALMENTE inepta, dependiente de intereses que obviamente no son los de la verdad y mucho menos los de hacer justicia.

El FISCAL ESPECIAL es realmente especial, porque él decidió desentenderse de la FARSA ENCUBRIMIENTO, porque ahí están procesados sus ex compañeros de trabajo.

Es claro, 20 años después, que no tiene sentido que mantengamos semejante especial estructura que no ha servido para nada más que para garantizar la impunidad.

Pasaron 20 años, y es por eso que MEMORIA ACTIVA exige la remoción del FISCAL ESPECIAL ALBERTO NISMAN, que ha demostrado entre otras cosas su total incapacidad para investigar esta causa.

Estamos hablando de 20 años, 20 años, y esta causa se convirtió en una de las más grandes FARSAS que ha tenido nuestro país.

Hemos tenido 8 diferentes gobiernos en estos 20 años y los que no han participado del encubrimiento han fracaso en la búsqueda de esclarecimiento.

La justicia argentina ha fracasado rotunda y especialmente.

Tenemos la necesidad, más que la obligación, de contar nuestra historia, y no sólo para que no se olvide sino para que los poderosos de siempre no logren tergiversarla por completo.

Y por todo esto estamos en esta Plaza hoy, a unas 10 cuadras de distancia de la calle Pasteur y a unas miles de distancia de la convocatoria del acto que se está realizando allí.

Fueron las sucesivas dirigencias de la comunidad judía las que nos posicionaron en este lugar, porque han tenido a lo largo de estos 20 años una actuación vergonzosa.

Primero trabajaron junto al ex juez Galeano en el armado de las pistas falsas para desviar la investigación, por lo que más tarde el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja fue acusado por encubrimiento. Para protegerlo, se han dedicado a entorpecer y retrasar la causa, intentando salvar en el camino a Galeano, Palacios, Castañeda, Corach, Anzorreguy y Menem. Porque los representantes jurídicos de esa querella fueron testigos a favor de Galeano en el juicio político que culminó con la destitución del ex juez. ¿No resulta sorprendente que ninguna dirigencia haya nombrado siquiera una vez la palabra Beraja o Galeano o Palacios, o juicio por encubrimiento en todos estos años?. ¿Hasta donde llega el pacto de silencio?.

¿Qué nos queda? ¿Cómo podremos seguir adelante? Como siempre, como tábanos, trabajando, exigiendo y exponiéndolos.

¿Algún día sabremos quién mató a nuestros familiares y amigos en AMIA?: difícil.

¿Algún día veremos castigados a todos los encubridores?: difícil.

Las FARSAS AMIA han enriquecido a muchos, han posicionado a otros en desmedro de la justicia. La balanza se inclinó sólo para un lado e intentó aplastarnos y cansarnos.

Y estamos cansados, cansados de hacer el trabajo que no nos corresponde. Les corresponde a los jueces impartir justicia, les corresponde a los fiscales impulsar las investigaciones. A los gobiernos les correspondió tener el tema en agenda y hacerse cargo.

Hoy no vamos a repetir lo que ya dijimos tantas veces, está todo escrito, todas nuestras denuncias están a la mano de cualquiera. Hoy venimos a esta plaza a honrar a nuestros muertos, con lo mejor que tenemos y eso es nuestra lucha.

Hoy venimos a compartir nuestra realidad y nuestras tristezas y también nuestra vergüenza por el poder judicial que supimos conseguir, nuestra vergüenza por tantos legisladores que se llenan la boca hablando de una causa de la cual no han leído ni una sola foja, por la cantidad de “no puedo” que hemos escuchado y la cantidad de “no quiero” que ocultaron.

La causa AMIA no es una deuda pendiente solo con las víctimas y los sobrevivientes, es una deuda con todos los argentinos.

Creo que tristeza es la palabra más adecuada para explicar lo inexplicable. Tristeza de que tanta gente siga creyendo aún en todos lo que nos engañaron y estafaron.

Tenemos tristeza de seguir escuchando año tras año la maldita sirena de la muerte y la impunidad.

Tenemos vergüenza de que pasaran 20 años, 20 años, y estamos solos en la FARSA ENCUBRIMIENTO.

Pero también estuvimos solos cuando iniciamos el juicio político contra Galeano y logramos su destitución, o cuando conseguimos el reconocimiento de culpabilidad del estado nacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

Memoria Activa somos los que hoy nos abrazamos y luchamos y nos contenemos y ponemos lo mejor de de cada uno en esta lucha. Los que hacemos Memoria activa no nos resignamos.

Tenemos memoria, tenemos heridas que se niegan a cicatrizar, tenemos bronca, tenemos memoria y tenemos impotencia.

Tenemos memoria del horror al que nos vimos enfrentados el 18 de julio de hace 20 años y que aún nos golpea cada día.

Tenemos memoria y hemos hecho de la memoria una forma de vida.

Esta plaza, estas baldosas que conocen y reconocen nuestros pasos y nuestras lágrimas, son testigos de esta increíble y terrible historia.

Terrible y tremenda historia, una historia de 20 años de horror y encubrimiento. La SIDE infiltrada en las células terroristas para luego dar paso al atentado y después a través de la justicia y del ministerio público fiscal para encubrir, la policía federal infiltrada en las instituciones de la comunidad judía para pasar información y para luego participar del encubrimiento, la justicia y los sucesivos gobiernos y sus funcionarios y los dirigentes de la comunidad judía que supimos conseguir y supieron encubrir.

Hace 20 años que venimos a esta plaza a reclamar justicia por nuestros muertos. Nosotros pusimos a los muertos y difícilmente haya algo que estemos en condiciones de hacer para contrarrestar el poder de semejante encubrimiento estatal.

Porque no nos falta memoria, tenemos la frente alta y la memoria activa.

Porque no nos falta memoria. Nos falta justicia.