Los testigos citados para esta fecha eran Alberto Barreda y Miguel Ángel Gargano Mendoza. Ellos son el padre y el entonces abogado de uno de los policías que estuvieron más de cinco años detenidos por el atentado.
Primero declaró el padre de Diego Barreda, Alberto Barreda quien dio detalles de un encuentro que mantuvo con el comisario Luis Vicat, a cargo de la investigación del atentado. Esa reunión la organizaron Aldo Spicacci Citarella y Miguel Ángel Márquez, policías a quienes Barreda conocía con anterioridad.
Lo llevaron al hotel Kempinski donde Vicat lo estaba esperando para ofrecerle a su hijo, según pudo recordar, dinero y una nueva identidad en Miami. A cambio debía imputar al ex comisario Juan José Ribelli. Barreda sostuvo que se sintió presionado por Vicat dado que éste le dijo que su propuesta tenía el aval del juzgado de Juan José Galeano, de la Policía Federal y del mismo gobernador de la provincia de Buenos Aires. “Me extrañaba que viniera de parte de tantas autoridades”, expresó. También dijo que dudó si acceder al pedido de ir a convencer a su hijo para que mintiera en su declaración y que, ante ello, Vicat lo amenazó diciendo “Su hijo está preso y lo podemos cambiar de lugar. Le sugiero que si quiere a su hijo, lo convenza de que declare o no la va a pasar bien”.
Luego de la reunión Barreda fue finalmente a visitar a su hijo Diego a la alcaidía de Policía Federal y le transmitió la propuesta. “Diego me dijo que era una estupidez y que iba a tomar medidas sobre eso”, contó y dijo que nunca más habló del tema.
Gargano Mendoza
Miguel Ángel Gargano Mendoza declaró luego de que su entonces defendido Diego Barreda ingresara a la sala y accediera a relevarlo del secreto profesional. Luego confirmó el testimonio de Alberto Barreda, a quien, según contó, acompañó a la reunión con Vicat o otros de los que no recordó el nombre. Dijo que efectivamente les pidieron que el detenido Barreda cambiara su declaración a cambio de dinero y vivir en el exterior, pero que no dijeron qué organismo se encargaría de todo eso. A su vez, contó que tanto Diego como Alberto rechazaron la propuesta.
Sobre el final contó sobre una reunión que mantuvo con Juan Pablo Cafiero (diputado integrante de la Comisión Bicameral de seguimiento de la investigación del atentado) y con Luis Dobniewski y Rogelio Cichowolski, abogados de AMIA y DAIA. Les pidió a todos ellos que hicieran lo posible por mejorar las condiciones de detención de Diego Barreda y Mario Bareiro, a quienes defendía. Mencionó que la reunión fue positiva y los abogados de la dirigencia comunitaria se mostraron muy abiertos a ayudar.
Discusiones por un testigo
Hugo Pérez trabajaba con Carlos Telleldín en el negocio de compra venta de automotores, relación que le costó una imputación por el atentado. Si bien las querellas de Memoria Activa y del Ministerio de Justicia lo habían pedido como testigo, hoy expresaron al Tribunal que el testimonio ya no era relevante para el juicio y desistían de su participación. Dos de los jueces aceptaron el planteo, mayoría necesaria para que el testigo no se presentara. Pero los abogados defensores, particularmente los del ex juez Juan José Galeano y los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, se opusieron rotundamente y exigieron que la decisión del Tribunal se declare nula.
Ante ello, las querellas volvieron a justificar su decisión y agregaron que los argumentos de las defensas no tenían ningún tipo de asidero y de hecho eran incorrectos. Los jueces Gorini, Costabel y Perilli deberán deliberar y decidir al respecto para la próxima audiencia.
Para el jueves 5 de mayo están previstas las declaraciones testimoniales del ex jefe de la Policía Bonaerense comisarios general Adolfo Vitelli y del comisario mayor José Carlos Bretschneider.
Ilustraciones: Mirta Rosenberg, integrante de Dibujos

